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29 junio, 2012

Final Fantasy XIII


Recuerdo cuando estaba en la universidad y salía el tema de qué consola comprar. Uno de mis compañeros de proyecto lo tenía claro: juegos como Final Fantasy XIII son los que te hacen comprar una video consola y este título iba a ser exclusivo de Play Station 3. Un par de años después, en 2008, el pobre Xavi tuvo que quedarse descompuesto cuando el presidente de Square Enix anunciaba por sorpresa que Final Fantasy XIII también estaría disponible para Xbox 360:


El caso es que yo no había jugando a un Final Fantasy desde la época de la Play Station. Tengo originales el VII y el VIII y jugué un poco al IX. Los tres me parecieron juegos realmente increíbles, un referente claro de cómo debía de ser un juego de rol. Final Fantasy XIII salió finalmente en 2010, casi una década después que el Final Fantasy IX, pero realmente no ha sido hasta este año cuando me ha dado por jugarlo.

Lo primero que tengo que decir es que este juego tiene de Final Fantasy lo que yo tengo de boxeador o de electricista. Este juego es una deshonra para la saga, con un guión que no hay por dónde cogerlo, un sistema de juego monótono y lineal y se puede caracterizar por ser el primer juego de rol sin tintes de rol. Lo peor de todo es que el juego tiene apartados técnicamente brillantes, como el sistema de reparto de puntos de experiencia, lo adictivo que resultan los combates o lo realmente importante que resulta en ellos utilizar la estrategia adecuada... pero teniendo en cuenta sólo esto, ¿qué tenemos realmente? ¿Un beat'em up? ¿Repartir mamporros porque sí?

Durante esta generación he seguido muy de cerca todos los juegos de rol desarrollados o distribuidos por Square Enix: Infinite Undiscovery, Nier, Star Ocean The Last Hope... y este Final Fantasy es sin duda el peor de todos, junto al The Last Remnant. Vale, no llega a ser tan malo como el The Last Remnant, pero sólo pretendía remarcar que me encantaron los tres primeros títulos que he comentado, pese a tener varios puntos flojos y un presupuesto mucho más reducido. Este se supone que iba a ser la joya de la corona. Este Final Fantasy se suponía que iba a hacer un antes y un después en la historia de los RPG de video consola... y ni siquiera le llega a la suela de los zapatos al "prematuro" The Lost Odyssey. Sí señores, un juego que salió a la venta casi en el lanzamiento de la Xbox 360 sigue siendo el mejor RPG de esta generación y para más inri su desarrolladora está formada por antiguos miembros de Square. ¡Zas! ¡En toda la boca!

Mal vamos cuando a un Final Fantasy le quitas el poder explorar el mundo con total libertad. Mal vamos cuando no puedes visitar aldeas, ni hablar con los transeuntes. Mal vamos cuando, salvo en momentos puntuales, no hay transeuntes. Mal vamos cuando antes un Final Fantasy era equivalente a leer un buen libro y ahora te lo dan todo mascadito con miles de escenas animadas y habladas. Mal vamos cuando fusionas las tiendas dentro de los puntos de guardado de partida, sin que las primeras existan físicamente. Mal vamos cuando tras 40 horas no has recibido ni una sola pregunta, de esas que te hacen responder A o B, ni siquiera de esas que elijas lo que elijas el juego reaccione igual. La única opción no lineal que te permite hacer este Final Fantasy XIII es poder guardar la partida en una ranura o en otra. Joder, si hasta las famosas invocaciones, referentes claros de esta saga, resultan ser limitadas y predefinidas para un personaje concreto. Básicamente con este juego han transformado la saga en una especie de película interactiva y encima aún tienes que estar agradecido porque no la "rodaron" al estilo quick time event del Heavy Rain.
Mapeado de las tres primeras fases. Sí, he dicho fases. Este Final Fantasy no es un juego de rol, parece más un maldito beat'em up:

¿Te pareció lineal el mapa? Pues mal vamos cuando un juego de rol se limita a pasear por niveles lineales y que no te permita salir de esa espiral hasta el tercer disco compacto. En serio, tras más de 25 horas de juego alcanzas el tercer disco y por fin es cuando te dejan explorar el mapa. ¿Pero qué puta mierda es esta? ¿Me estás diciendo que vengo de hacer el tutorial más largo de la historia de los videojuegos? Durante esas 25 horas podría haber acabado por lo menos tres Call of Duty. No es por criticar la duración del juego, puesto que ahora estáis leyendo una entrada escrita por una persona que le ha dedicado más de cien horas al Skyrim, si no porque es de sentido común que no puedes cambiar el esquema de un juego así, después de 25 horas invertidas.

¡No amigos! ¡Que no os engañen las primeras impresiones! Puesto que en las horas 26, 27... o 100 os esperan más de lo mismo, puesto que el mapamundi da una falsa sensación de libertad. Esto se debe a que desde Square decidieron poner monstruos extremadamente imposibles en lugares estratégicos que evitarán que tomes atajos durante la historia. Básicamente irás de un punto A a un punto B por narices. Esto realmente también pasa en los RPG tradicionales, pero aquí se lleva a un nivel extremo, puesto que tendrás que ponerte a combatir, porque sí, para poder subir de nivel y así llegar al punto B. Que a lo mejor el punto B está a la vuelta de la esquina, pero está habitado por enemigos muuuuuucho más fuertes. En serio, este juego carece de alma, está hueco. Lejos quedan los nefastos andares de Lightning que recuerdan demasiado a los Resident Evil de antaño... o esas animaciones mega máster robotizadas y exageradas de Vanille. ¿Han visto correr a Vanille en este juego? Da grima, han feminizado a este personaje hasta cotas insuperables. Sólo le falta decir "osea" cada dos por tres, que le den un bolso y se ponga a pegar enemigos con el monedero.


Y lo peor de todo es que el juego en si no es malo, símplemente no es un Final Fantasy. Podrían haberlo llamado de mil formas distintas, pero desde Square no se dieron cuenta de que puedes matar así a tu saga estrella. El sistema de combates es de mi agrado, gráficamente no está mal, la música sigue siendo uno de los platos fuertes, me encanta el sistema de mejoras de armas o accesorios... Pero esto es como comer una hamburguesa del Mc Donald's. Es como ver jugar a la selección alemana, una selección de renombre que vive de sus viejos tiempos y que en la época moderna nunca gana nada. Esto es basura señores, juegos como este hace que Japón ya no sea un referente en el mundo de los videojuegos. Es un producto prefabricado, que luce genial, resulta apetecible, pero carece de alma. Esto es un ejemplo de un juego que si realmente hubiera sido un juego de rol sería una obra maestra, pero no, lo poco que tiene de rol está puesto con pegamento y da la impresión de que se despegó en el momento que creaste la partida nueva.

Por cierto, he encargado el Final Fantasy XIII-2. Peor que este no creo que sea.

Plataforma: Xbox 360, PS3.
Idioma: textos en castellano y voces en inglés.
Precio de venta recomendado: Descatalogado.
PEGI: +16 años.
Nota: Mediocre.

2 comentarios:

  1. Ni modo, otro adefesio de la "casualización" que quieren imponer

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  2. jaja sebas ahora si creo k dejaste claro que no te gustó jaja, y pues como dices, mejor que le quiten el nombre y no lo quieran vender por que si.

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