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18 octubre, 2012

Esperanza Aquirre: - "España es una gran nación con 3.000 años de historia."


Me parto, la expresidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid ha soltado hoy la lindeza de "España es una gran nación con 3.000 años de historia. Eso lo tienen que saber los niños", acompañada de otra perla histórica del calabro de "Cataluña nunca fue independiente". Este ataque a la sensatez se produce tras las quejas de los partidos nacionalistas y de izquierdas a raíz del comentario de Wert (Ministro de Cultura) de que "hay que españolizar a los niños catalanes".

Bueno, primero vayamos por partes. Bien es cierto que la palabra España proviene de Hispania, nombre otorgado por los fenicios para definir la península ibérica. Pero nunca se empleó el término España como institución monárquica hasta 1479, año en que Isabel la Católica se proclamó vencedora de la guerra de sucesión de Castilla. Hay que matizar que tras la muerte de Enrique IV, Isabel la Católica fue coronada reina de Castilla en 1475, pero entonces surgió una disputa sucesoria que la enfrentó con su hermanastra y esposa del Rey de Portugal, Juana la Beltraneja. De hecho, Alfonso V el Africano también se hacía llamar Rey de Castilla durante la guerra de sucesión.

También hay que recalcar que el final de la guerra de sucesión produjo la unión de las dos coronas más importantes de la península, la corona de Castilla y la Corona de Aragón, debido a que Isabel se casó en 1469 con el Alfonso II de Aragón (y V de Castilla), dando lugar a lo que pasó a llamarse "Corona de España". Pero en todo caso, cabe recordar que entonces no formaban parte de esa "España" los reinos de Granada (conquistado en 1492) y de Navarra (anexionado en 1512).

Está claro que partiendo de los escritos antiguos, antes de la unión de ambas coronas ya se utilizaba el término España, pero no para referir una nación, si no como derivado de la palabra fenicia Hispania. Es decir, España era el término empleado para definir la península ibérica y hablar de "los reinos de España" era hablar del conjunto de los reinos de Portugal, Aragón, Granada, Castilla y Navarra. En pocas palabras, técnicamente la caronona española existe desde 1479, pero no como nación, puesto que cada corona estaba formada a su vez por varios reinos. De hecho, tengamos en cuenta que técnicamente las Coronas de Aragón y Castilla existieron como entes independientes hasta 1707, donde se produjo la extinción de la Corona de Aragón tras vencer Felipe V en la guerra de sucesión española... por lo que realmente España es España desde hace sólo 305 años. De ahí el garrafal error demostrado por la expresidenta.

Pero no paremos aquí. ¿Cómo era España hace 3.000 años? Pues resulta que hablar del 1.000 AC es hablar incluso antes de la llegada de los fenicios a la península ibérica. Es decir, es imposible saber a ciencia cierta cómo era la península en antaño. Como era de esperar, entonces no existían los reinos y lo más parecido que había era un conjunto de pueblos unidos por alguna cultura común. De hecho, en el siglo VIII antes de Cristo, cuando llegaron los fenicios para colonizar la península, estos llegaron a diferenciar tres grandes grupos culturales distintos: Los íberos al sur y al éste, los celtas al oeste y los vascos al norte.

Vale, ¿pero cómo sabemos entonces que los íberos y los celtas no eran la misma cosa? Digamos que los íberos eran los autóctonos de la región y se dedicaban sobretodo a la agricultura y a la ganadería. Además practicaban el comercio, crearon su propio alfabeto y sistema de escritura y conocían cómo fundir el bronce. Por su parte, los celtas eran originarios del centro de Europa y se dedicaban a la ganadería y a la metalurgia del hierro [edadantiguayedadmedia.wordpress.com]. Respecto a los vascos, sus orígenes siguen siendo un misterio a día de hoy [wikipedia], puesto que se especula que son de origen indoeuropeo y a día de hoy poseen un lenguaje propio que se conserva desde antes de la invasión romana y que por consiguiente no tiene ningún parecido con las lenguas romances que la rodean en la actualidad.

Sí, definitivamente el Quijote no fue escrito en el lenguaje de los íberos.
Fuente: proel.org

Es decir, hace 3.000 años no existía España como nación, puesto que la península estaba habitada por diversas culturas que poseían orígenes distintos, con sistemas de escritura distintos, modos de vida distintos y por descontado poseían distintos lenguajes propios.

Pero no sólo notaron esto los fenicios, también lo notaron los cartagineses cuando nos conquistaron:

Fuente: wikimedia.org

Incluso los romanos veían que la península esta dividida antes y después del reinado del emperador Diocleciano:

Fuente: wikimedia.org


Fuente: wikimedia.org

Ahora bien, hay que remarcar que los romanos obligaron a los distintos pueblos de la península a abandonar sus lenguajes indígenas en detrimento del latín. Pero eso no pasó sólo en la península ibérica, si no en todo el impero romano, cuyo mestizaje con los lenguajes autóctonos dio lugar a lo que hoy conocemos como las lenguas romances, es decir los predecesores del Castellano, Catalán, Francés, Italiano, etcétera. Se podría decir que su proceso romano de normalización lingüistica y su esquema de separación territorial por provincias fueron el precursor de la idea de entidad propia que surgió en la fundación de los reinos de la península, sentimiento que tuvo que acentuarse tras las invasiones visigoda y musulmana.

Mapa de la Hispania visigoda. Imagen: wikipedia.org


Mapa de la Hispania musulamana. Imagen: wikipedia.org

Es decir, la noción de identidad de reinos y coronas en los territorios de la península surgieron realmente tras la reconquista musulmana, dando lugar a nuevos reinos como las coronas de Aragón, Portugal y Castilla o incluso entidades dinásticas como el Condado de Barcelona, que pertenecía al imperio franco.

Comparación de los reinos de la península en 943 DC y 1150 DC.
Imagen: wikimedia.org

Y si nos fijamos, tras la reconquista se aprecia el segundo error garrafal de Aguirre: El condado de Barcelona (capital de Cataluña) se erigió en el siglo X como una entidad independiente, tras negarse Borrell II a prestar juramento al nuevo rey franco. Esto significa que Cataluña, como nación, ya existía antes de que se formara España. De hecho, su hijo Ramón Borrell llegó a gobernar el condado con plenos poderes.

Más tarde, en 1150, la boda entre Ramón Berenguer IV (heredero de la dinastía) y Petronila de Aragón produjo la unificación del Condado de Barcelona con la Corona de Aragón. Puede que doscientos años de historia fueran pocos, pero la realidad es que Barcelona fue un Estado independiente e incluso, rizando el rizo, se puede remarcar que esta entidad siguió existiendo pese a pertenecer a la Corona de Aragón, hasta que el condado se suprimió en 1714 tras la guerra de sucesión española, que enfrentó a borbónicos (fieles a Felipe V) y austracistas (fieles a Carlos VI). Esta guerra, tal y como he mencionado antes, también se acabó con la existencia de la Corona de Aragón.

Poro no nos andemos por los cerros de Úbeda. Para demostrar el hecho de que el Condado de Barcelona era una entidad independiente pese a ser fiel a la Corona de Aragón, hay que tener en cuenta que desde la unión del condado con la Corona, todo rey de Aragón obtenía automáticamente el título de Conde de Barcelona, sí o sí. A la excepción del periodo de años entre 1462 y 1472, cuando se produjo una guerra civil en Cataluña, donde las instituciones catalanas le negaron la soberanía a Juan II de Aragón (debido a la crisis económica y al mal estar producido tras el segundo encarcelamiento y posterior fallecimiento de Carlos de Viana, heredero de la Corona de Navarra). Es decir, durante 10 años Cataluña volvió a ser independiente.

De hecho, para obtener la Corona de Aragón no bastaba con ser Conde de Barcelona: Los reyes de Aragón también obtenían automáticamente los títulos de Rey del reino Valencia y Rey del reino de Mallorca. Esto se debe a que la Corona realmente no representaba un país, sino un conjunto de reinos, algo que a día de hoy equivaldría a un Estado Federal. Lógicamente, el Reino de Valencia también desapareció al finalizar la guerra de sucesión española, pero resulta llamativo que continuó usándose esa definición para describir su territorio hasta la reforma territorial que aplicó Javier de Burgos en 1833. Como era de esperar, a día de hoy esa definición ha sido recuperada por ciertos partidos políticos para ser empleada como arma arrojadiza.

Volviendo al tema principal, ¿por qué desapareció la Corona de Aragón y sus respectivos reinos tras la guerra de sucesión de 1701? Pues pasa que la Corona de Castilla y la corona de Aragón combatieron en bandos distintos durante este conflicto, siendo la Corona de Castilla y la de Navarra fieles a la casa de los Borbones y la zona de la corona de Aragón y el Reino de Portugal fieles al archiduque Carlos. Esto se debe a que el rey Carlos II falleció sin dejar descendencia, cosa que provocó el recelo de las dinastías europeas. Esto produjo dos posibles candidatos: Felipe V, sobrino borbónico del difunto Carlos II y nieto de Luis XIV de Francia; Y el archiduque Carlos, puesto a dedo por Luis XIV de Francia y Guillermo III de Inglaterra para heredar bajo tratado la "Corona de España". Los reinos de la Corona de Aragón decidieron apoyar al segundo por que este garantizaba que mantendría el sistema federal y floral.

El final de este conflicto produjo la firma del tratado de Utrecht, el cual acabó delimitando las fronteras que tenemos en la actualidad y además definía a España como entidad única:

Europa tras el tratado de Utrecht. Imagen: wikimedia.org

Es decir, tras revisar las naciones y reinos que han surgido a lo largo de los últimos 3.000 años en la península ibérica, parece lógico pensar que el estado natural es que vivamos separados en distintas entidades. Desde la colonización fenicia, pasando por las separaciones territoriales romanas y terminando con la ingente cantidad de guerras y matrimonios por conveniencia, hay que ser ciego para no ver que nuestro país ha sido formando territorialmente a base de sangre y bodas concertadas.

Con todo ello meditado, no parece descarado afirmar que la existencia de una única España es totalmente antinatural. La España actual que hemos heredado los españoles da como resultado la existencia de un Estado que ha sido unido a la fuerza, básicamente nos han entregado una nación pegada con super glue y tras años de convivencia se extrañan de que exista riesgo de ruptura. Por consiguiente, es más que lógico que, muy a pesar nuestro, existan tendencias independentistas en determinadas regiones. Y más a pesar nuestro, queda totalmente patente que el sistema autonómico presentado en la formación de nuestra democracia se ha quedado pequeño.

En fin, políticos.

3 comentarios:

  1. En el proceso de creacion de las naciones modernas existe un plano ideologico, y ficticio, que legitima la existencia de cada una de las naciones. Todas las narraciones son completamente falsas, siempre se recurre a la justificacion que mejor interese: si la geografia te da una disculpa, pues se usa la geografia, si es un fabula de algun santo o virgen maria, pues la disculpa es el santo o la virgen maria. Todas las historias que fundamentan las naciones son autenticas patrañas y cualquier historiador serio lo reconoce. Lo de la vasca Peranzaguirre ya no tiene nombre (;-)). Con la misma argumentacion que Peranzaguirre yo puedo decir que Catalunya es infinitamente más antigua que la propia España y lo demuestra el que el reino de Catalunya es uno de los fundadores de España (segun los pesados del Nacional Socialismo Español)

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  2. Gran comentario señor Anónimo. Gran comentario.

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  3. La historia se escribe de muchas maneras... pretender imponer la lectura única es de necios y radicales

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