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11 julio, 2013

Ouya (II)

Después de llevar unas semanas con Ouya me ha quedado un sabor agridulce en el paladar. Por un lado es un dispositivo genial, que te permite de forma cómoda jugar en una pantalla grande y sentado en el sofá de tu casa a juegos como Chronoblade (os lo recomiendo, por cierto) o Final Fantasy III. Pero el principal problema que le encuentro a este dispositivo es básicamente que es un engaño. Aunque debo de reconocer que realmente los creadores de Ouya no nos han engañado, puesto que ofrecen una consola hecha con software libre y destinado al mercado del "free-to-play". Pero la realidad es que la responsabilidad de cumplir con la parte del "free-to-play" reside en los programadores de juegos y he aquí la gran decepción de Ouya: Los juegos son de pago, lo único que hay gratis son demos.


El caso más sangrante lo viví ayer con el título "Sonic 4: Episodio 1". Si hay algo más triste que venderte un juego por fascículos, es que encima la demo sólo contenga un único nivel. Es decir, el juego tarda media hora en descargarse, te tragas minuto y medio de pantallas de créditos y de "pulsa start"... ¿y luego qué? ¿juegas apenas 120 segundos? El tema es que es preocupante que un supuesto juego "free-to-play" gaste más tiempo en pantallas de créditos que lo que es en si el juego. En serio, hasta una triste grabación de Youtube entretendría más. "Free-to-play"... ¡mis cojones! Ouya es simplemente "Free-to-Pay". Y esto los chicos que idearon Ouya lo vieron venir, puesto que recordemos que debes de facilitar una tarjeta de crédito sí o sí para poder crear un cuenta de usuario.

Y quien habla de Sonic 4, pues habla de Final Fantasy III. Esta demo por lo menos dura bastante tiempo, lo suficiente como para engancharte (puedes jugar gratis todo el prólogo de la historia). El problema es que llegas a un punto donde te secuestran la partida, puesto que no puedes salir de una mazmorra y te obligan a comprar el juego sí o sí para poder hacer algo de trellado. De hecho, el prólogo es tan genial que ha enganchado a mi mujer, pero claro, ahora le obligan a mi mujer a jugar en mi DS o en mi tableta Android, puesto que el juego ya lo compré en antaño para esas plataformas y me niego a comprarlo una tercera vez (sobretodo porque es uno de los juegos más caros del catálogo). Así que, para no gastar más pelas en un juego por el que ya he pagado dos veces, le mandé el siguiente mensaje a Square-Enix Europa:

Todavía no me han contestado. No creo que lo hagan.

El caso es que yo me pongo en la piel de los programadores y les entiendo. Yo también estoy pensando en sacar un juego en Ouya y te das cuenta de que eres gilipollas si no sigues las pautas ya establecidas de ofrecer una demo para luego sablar a la gente con el juego completo. El problema llega cuando te encuentras con demos, como la del Shadowgun, que funcionan fatal en tu Ouya por estar mal adaptados y encima te piden dinero. Bueno, realmente eso no es lo peor, lo peor son los juegos que aprovechan su adicción para ofrecer demos donde apenas te dejan jugar 4 o 5 partidas por día. ¡Pero qué puta mierda es ésta! ¡Me dan una versión mutilada del juego y encima te limitan el número de partidas diarias, para obligarte a pasar por caja!

Free-to-play... sí, sí...

3 comentarios:

  1. Bueno, aqui aplica la otra parte de la ecuación :

    F2P = PFW

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  2. El problema es que esa ecuación no debía de existir, cuando querían financiación te decían "FREE TO PLAY" XD. Ay, poderoso caballero Don Dinero.

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  3. Que sería del mundo capitalista sin las letras pequeñas y las verdades a medias

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