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22 mayo, 2017

Bye, bye gestora, cierra la puerta al salir, please

    Anoche, fue una noche mágica. No me mal interpretéis, no es que yo sea "sanchista". Soy sólo un votante de izquierdas. Ese votante que no se casa con un partido y que, dependiendo del tipo de elección (local, autonómica o general) y del momento actual, acaba votando a un partido o a otro.

    Y es que me fui a la cama con la sensación de que, anoche, ganó la democracia, pues no hay más placer que ver a unos golpistas perder sus propias elecciones. Son duras mis palabras, lo sé. Pero seamos sinceros, un hombre que gana unas primarias por mayoría absoluta y en todas las comunidades autónomas menos en Andalucía y Euskadi, no tiene ninguna rotura que coser. Sólo decir que Alexandre Dumas, sin duda, debe de estar comiendo palomitas mientras ve La Sexta desde su tumba.

    Recordemos que al "dictador" Sánchez, se le obligó a dimitir por querer consultar a la militancia. Realmente, habían otros intereses. El hecho de haber obtenido los peores resultados de la historia del PSOE, causó la sensación general de que este señor estaba más muerto que vivo. Pero a pesar de ello, realmente no hay que quitarle mérito, puesto que a pesar de la segunda nefasta legislatura de Zapatero o de la pérdida de crédito cosechada con Rubalcaba... pues este señor consiguió aguantar la embestida de Unidos Podemos y evitar el "sorpaso" profetizado a diestro y siniestro en las encuestas.

    Pero los "barones", sedientos de sangre, con ganas de venganza y también con bastante rabieta, no podían entender que estaban equivocados en su magnífico análisis y en vez de pensar que el PSOE tenía un problema serio de credibilidad, prefirieron crear a un mártir. Y este escenario nos lleva a otro actor importante, a Ximo Puig, persona que a partir de ahora me referiré como "el Gilipollas del año 2016".

    Me explico: El caso de Ximo Puig es para analizar con lupa. Recordemos que no le sentó nada bien la prohibición de Sánchez de no poder presentar al PSOE valenciano en el senado junto a Compromís y Podem... y desde entonces se la tiene jurada.

    Así que, aprovechando que según el reglamento el secretario general tenía que hacer las maletas si "la mitad más uno" de los miembros de la ejecutiva dimitían, quiso ponerse el pin de ser el miembro número 20 en dimitir para hacer un jaque mate a Pedro. Y resulta que no le sirvió de nada, puesto que no hubo 20 dimisiones, si no 19: Los "golpistas" quisieron contar con el fallecido Pedro Zerolo como dimitido. Aún así, Pedro Sánchez acabó dimitiendo como parte de su promesa de irse si el Comité Federal del PSOE votaba en contra de convocar un congreso extraordinario. Y lo hizo, con un par.

    Pero volvamos al "Gilipollas del año 2016", "per favor". La presión que produjo el hecho de hacer dimitir a Sánchez se tradujo más tarde, como todos vimos, en permitir que Mariano Rajoy fuera presidente del Gobierno y más tarde en la aprobación de unos presupuestos donde se le recorta en un 30% la inversión a la Generalitat Valenciana.

Es decir:
-  Nuestro querido presidente valenciano dimite de un cargo para forzar la dimisión de Sánchez sin darse cuenta que los números no salen.
- Consigue hacer que Sánchez se vaya y por efecto dominó Mariano Rajoy es elegido presidente del gobierno.
- El Gobierno realiza unos presupuestos donde a los valencianos se nos recorta el 30% de las inversiones.
- Medio año más tarde, Sánchez vuelve a ser Secretario General del PSOE.
    La de Puig debe de haber sido una de las venganzas más inútiles e irónicas de la historia reciente de la democracia. Si con semejante maestría del análisis político no dimite, que por lo menos haga un favor a los valencianos y pida cita con un loquero. Nuestro presi, que al principio parecía tener sangre de horchata, tuvo un venazo que nos salió muy caro.

    En fin, sólo faltó la guinda: Decir públicamente que iba a apoyar la moción de censura de Podemos. No lo hará y es una pena... Pero si a Pablo Iglesias le da el venazo, quién sabe, de proponer a Pedro Sánchez como presidente alternativo, las palomitas y el share de la Sexta están más que aseguradas. Ya os advierto que tampoco sucederá, pero sería un giro de guión que desearíamos ver.

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