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19 abril, 2006

Anecdotario de vacaciones

- Jueves 13 -

El Jueves me llamó Arturo para comentarme que este fin de semana no habría nadie en su casa, con lo que podríamos ir todos a jugar al Pro Evolution hasta las tantas. La idea era buena, así que organizamos una cena en su casa para el sábado. Aquello me hizo gracia, puesto que yo estoy sólo en casa desde aquel miércoles hasta el viernes 21.


- Sábado 15 -

A las18'00 conseguí llegar a la estación del norte. Tardé media hora en aparcar... y encima en un lugar bastante alejado de la estación. Fuimos al viejo "Centro Mail" y compramos un multi-pad para la Play Station 2... un Pro Evolution con menos de 4 jugadores no es un Pro Evolution.

Habíamos quedado con Carlos a las 20'30 en la estación del norte, así que teníamos dos horas para perrear. Una vez comprado el multi-pad, pillamos la merienda en Mercadona y nos fuimos a la estación. Ahí nos sentamos y comenzamos a ver gente pasar de un lado a otro, entre otras cosas vimos un grupo de chicas disfrazadas de cosplay (personajes manga).

Mientras esperábamos, a Arturo le dío por jugar con la etiqueta magnética antirrobo que había en la caja del multi-pad: empezó a romperla, doblarla... hasta que un hombre de unos 60 años que pasaba por ahí se giró, nos miró mal y nos soltó: "Eso está malo, si os pillan con eso os joderán". Y se fué como si nada. ¿Confundiría esa persona una etiqueta con drogas?

Y llegaron las 20'30 por fin... y Carlos apareció en la estación de Xativa, en vez de la del norte. Cada uno dimos 4 besos a su novia (2 de hola y 2 de adios) mientras ojeabamos el kit de supervivencia de Carlos. Como a él no le gusta el fútbol, su kit se basaba en un joystick de tropecientos euros, un juego de aviones para ordenador y un pijama.

Entonces se nos acercaron dos yonkis:
"Oye, una pregunta."
Me coje uno del hombro y se me queda mirando... y yo me quedo mirándole...
"Oye, que no te voy a robar ni nada."
"Ya lo se, pero si dices que quieres preguntar algo, y no preguntas nada..." le respondí.
"Darme unos euritos, que yo y mi colega tenemos mono y hemos pasado un día de perros... que si esto, que si me han pegado un tiro esta mañana..." (levanta la manga de su camiseta y nos enseña una herida cicatrizada... y en menos de 2 segundos la vuelve a bajar).
"Er... no tenemos".
Y entonces Arturo da la nota:
"Estos es que son pobres, espera, que yo creo que tengo algo." Le da euro y medio al yonki, y este se va. Arturo se percata de algo, sigue al yonki y le dice:
"¡¡Espera, espera!! Que ese euro es inglés, ¿no te importa que te lo cambie?"
El yonki pasó de él.

Compramos la cena, fuimos en mi coche a casa de Arturo en un pueblo de cullo nombre no me quiero acordar, jugamos al PRO, vimos Las guerras Clon y Los caballeros del Zodiaco... y volvimos a jugar al
PRO hasta las tantas.

Se hizo tarde y me fui a dormir. Me tocó la cama de los padres de Arturo. Como su familia no es tan alta como la mía... apenas cabía en su cama, y eso que era de matrimonio. La estancia en esa habitación fue curiosa: entre otras cosas un reloj que había sonó a las 6'00 am; también noté que el espejo estaba muy bajo, tenía que agacharme para verme...; en la mesita de noche había un librito de título cómico: "Como adelgazar"; a las tantas oí un "¡¡PONK!!", y supuse que sería un cabezazo que se pegó Carlos en la habitación de al lado.


- Domingo 16 -

Me desperté a las 11'15 am con dolor de cuello y había quedado con mi familia en que iría a Javea a comer. Aún tenía que volver a casa a ducharme y mudarme la ropa.

Me desplacé sin hacer ruido por el pasillo y vi que la habitación de Arturo estaba abierta de par en par... así que me asomé y me vi a Arturo durmiendo la mona. Me dirigí al comedor para coger la cocacola y así despertarme un poco... y me ví al Gonzalo durmiendo panza arriba en el sofá, entonces me vino la frase que soltó Carlos el día anterior: "Wishmaster es amor". Jeje, que gracia. Me supo mal que yo durmiera en una cama doble y el Wishmaster en el sofá.

Salí de aquel apartamento, cogí mi coche, llegué a Valencia, entré en mi casa, me duché, me cambié y fuí a Javea. Una vez llegué a mi querida miniciudad, mi padre me soltó que tenía que quedarme hasta el martes, puesto que le vienen de descubrir un quiste y el médico le recomendó que se pasara el martes al hospital para que se lo quitaran. ¡¡Y yo que pensaba volver a Valencia ese mismo día!! No traje ropa para cambiarme, el hamster lo tenía sin alimentar desde el sábado, y encima ahí no tengo internet. Como solución momentanea acabé en un chino comprando ropa barata.

Esa tarde aproveché y visité a una amiga que tenía una paraeta en la feria artesanal que se hace en Javea durante la Pascua. La paraeta la tenía montada debajo de la casa de su iaia, así que fué llegar y me invitaron a mona con chocolate. Fue gracioso, puesto que su iaia vive con su tia y un perro medio loco, que no muerde, pero ladra y brinca por que si. La iaia además tiene problemas graves de vista: se ponía a hablar con el perchero pensando que era mi amiga, o nos hacía tomar demasiada mona con chocolate por que ella no veía que ya estabamos servidos. Bueno, lo importante es que era muy buena persona.

Y el martes a las 17'00h llegué a Valencia.

1 comentario:

  1. Tu te aburres demasiado...

    Yo nunca he jugado a un juego de futbol con más de 2 mandos, la verdad que con 4 debe ser una rallada... xD

    Me refiero por los colorines, los golpes y tirones de cables, etc... xD

    Lo de los intentos de atrao o los colgados, es lo más tipico de valencia... de hecho, no seria capaz de imaginar esta ciudad sin eso...

    Bye!!

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